Sucre

9 a 14 de abril, 2008

El 8 de abril en la noche salimos hacia Sucre. Llegamos a las 7 de la mañana y nos acomodamos en el Hostal Pachamama, a cuatro cuadras de la plaza principal. Desayunamos api y tojorí con pastel en el mercado. Vamos a la plaza y a buscar información en la oficina de turismo. Visitamos la catedral, la Iglesia de San Francisco y el interesante Museo de Folkore, donde hay una sorprendente colección de máscaras y descubrimos la cultura Uru-Chipaya. Al mediodía un curioso bus nos lleva hasta el Parque Cretácico. Este parque temático de los dinosaurios se ubica a las afueras de la ciudad, dónde se han encontrado múltiples restos de pisadas fósiles. Interesante pero actualmente los visitantes no se pueden acercar a las huellas con lo que te tienes que conformar con verlas de lejos. En la tarde vamos a visitar el tétrico Convento de Santa Clara, con una buena colección de pinturas y objetos de arte sacro que nos mostró con toda paciencia la encargada. Destaca el órgano de la iglesia. Todavía tenemos tiempo para ir al Museo Textil donde se exponen los trabajos de las comunidades jalq´a y tarabuco, pero nos quedamos a media visita por el mucho material que hay. En la noche quedamos para cenar con el primo de Eve.







Después de fotografiar el simpático colibrí que nos visita cada mañana, vamos a desayunar el típico chorizo y después a casa de Cesita. Al mediodía subimos hasta La Recoleta, un monasterio franciscano del siglo XVII que se encuentra a los pies del cerro Churuquella. Hacemos la visita, donde lo más interesante es el centenario sauce que se encuentra en el patio. Enfrente hay una amplia plaza con un porche con vistas a toda la ciudad. Almorzamos allí mismo y regresamos al centro por bonitas calles con edificios coloniales de un blanco inmaculado. Visitamos la iglesia de San Felipe Neri, en la que se sube al tejado y a las torres gemelas de donde hay bonitas vistas. Visitamos las catacumbas con un grupo de holandeses y la guía nos indica que en la facultad de turismo encontraremos alguien que nos lleve a unas pinturas rupestres cercanas. Vamos y conocemos a Ricardo.





A las 8 nos encontramos con nuestro guía y vamos a buscar movilidad para Chataquila. Con bastante retraso salimos en camión por un camino de tierra. Llegamos, un poco zarandeados, en menos de una hora al sitio, donde se encuentra una iglesia de piedra. Rondando los 3700 msnm emprendemos la caminata, pasando cerca de un antiguo camino inca. Disfrutando de las vistas sobre el enorme cráter de Maraguas y por paisajes de extrañas formaciones rocosas y queñuas, llegamos a la primera cueva con pinturas: Puma Machay. Éstas son sencillas, de color negro y más actuales. Bajando por el camimo llegamos a Inca Machay. El conjunto se encuentra en una balma bastante amplia y consta de múltiples figuras antropomorfas y zoomorfas de colores rojo y blanco pintadas hace unos 2500 años. Hacemos un breve picnic en el mismo lugar en compañía del guarda, que va con indumentaria típica Jalq´a, y seguimos bajando hasta llegar al río Ravelo. Tenemos que cruzarlo, llegándonos el agua a las rodillas. Todavía nos queda un rato de caminata, ya en llano, hasta Chaunaca. Allí nos instalamos en casa de Doña Agustina, una viejita que alquila un cuarto y da de cenar. A nosotros nos cocinó un rico ají de fideo, que comimos en compañía de perros, gatos, gallinas, patos y cuis. Antes que oscureciera todavía tuvimos tiempo de ir a ver la iglesia y poco más.





El transporte no pasa hasta las diez, así que bajamos al río para pasar el rato y terminar de ver los paisajes de tierra rojiza. La vuelta a Sucre resulta bastante más dura que la ida porque el camión va lleno. Tres horas de viaje después agradecemos el poder bajar. Vamos al hostal a descargar y darnos una ducha. Después de comer, visitamos la Casa de la Libertad, antigua universidad en donde se firmó el acta de independencia de Bolivia. Ya sólo nos queda tiempo para un rato de Internet y pasear por la plaza como cada noche.


Información práctica:
- flota Cochabamba-Sucre: 50 Bs. / 10h.
- Hostal Pachamama en Sucre: 35 Bs. habitación doble
- bus turístico a Parque de los Dinosaurios (SauroTours):
- ingreso Parque de los Dinosaurios:
- ingreso Museo Santa Clara:
- ingreso Museo Textil: 16 Bs.
- ingreso Museo del Folclore y Máscaras: gratuito y con guía!
- ingreso Museo La Recoleta: 10 Bs.
- ingreso Museo San Felipe Neri:
- ingreso Casa de la Libertad: 15 Bs. (10 Bs. nacional)
- excursión a pinturas rupestres de Patatoloyo (guía estudiante de Turismo): 100 Bs.
- ingreso Pinturas Rupestres Inca Machay: 10 Bs.
- camión Chaunaca-Sucre: 5 Bs. / 3h.

Coroico

28 a 30 de marzo, 2008

Después de una semana de descanso en la que aprovechamos para celebrar la Semana Santa, volvemos a viajar a La Paz. Esta vez queremos conocer parte de los Yungas. Para eso el primer día lo dedicamos a buscar una agencia para hacer el Death Road en bicicleta.
El viernes a las 7 de la mañana ya estamos en la agencia Solaris, donde conocemos los guías y nos dan todo el equipamiento. En una hora estamos en La Cumbre, a 4700 msnm. Allí nos familiarizamos con las bicis y acto seguido empezamos la ruta de 63 km de pura bajada. La primera mitad del recorrido es por asfalto con fuertes pendientes por las que bajamos a gran velocidad. Pasado un control (donde pagamos por el ingreso a la zona) y subidas algunas cuestas, llegamos al tramo de tierra. Este transcurre por la Carretera de la Muerte, conocida así por su peligrosidad y la cantidad de automóviles (principalmente camiones) que han terminado al fondo de los vertiginosos precipicios que flanquean el embarrado camino. Cuatro horas después y 3300 metros más bajos, llegamos al pueblo de Yolosa. Con la furgoneta nos dirigimos hasta Coroico, concretamente al Hotel Esmeralda. Una preciosidad de sitio con vistas al valle, buenas habitaciones, piscina, etc. donde pasamos el resto de día de relax.



Al día siguiente aprovechamos para conocer el pueblo, donde destaca la población afro que habita en los Yungas. Esta región formada por valles cálidos y húmedos, comprende una franja situada entre la cordillera andina y la cuenca amazónica. En la tarde vamos a la terminal para volver a La Paz.



Es domingo y aprovechamos para ir a la Plaza Murillo, donde se encuentran el Palacio de Gobierno, la Catedral, etc. Es típico dar de comer a las muchas palomas que invaden la bonita plaza, que de tan acostumbradas se suben a las manos de la gente sin complejos. Hay mucho ambiente, al que se une un animado concierto de la banda del ejército. Después de comer ya vamos de regreso, así llegamos a dormir a Cochabamba.




Información práctica:
- tour Death Road con bicicleta (agencia Solaris): 270 Bs.
- ingreso Coroico para extranjeros: 24 Bs.
- Hotel Esmeralda en Coroico: 130 Bs. habitación doble
- flota Coroico-La Paz: 15 Bs / 3h.

Tiwanaku

19 de marzo, 2008

Este día lo dedicamos a Tiwanaku, una de las ruinas más interesantes del país, que se encuentran a una hora de La Paz. Para la visita contratamos un guía junto con unos uruguayos y unos argentinos. Ésta era la capital de la cultura tiwanakota, donde destacan la Pirámide de Akapana (actualmente en excavación), el Templete Semisubterráneo con las impresionantes cabezas clavas, y Kalasasaya donde se encuentra la Puerta del Sol, dos monolitos y el curioso teléfono. Concluido el recorrido vamos al museo donde se exponen muchas de las piezas encontradas en el recinto. Terminada la visita vamos hasta la plaza del pueblo, la única que se conserva porticada, donde hay una bonita iglesia colonial. Después de comer vamos hasta el Pumapunku, otro templo que queda algo separado del resto y en donde se pueden apreciar las marcas de las grampas que utilizaban para unir los grandes bloques de piedra. Ya son las cinco de la tarde y esperamos en la carretera a que pase uno de los últimos truffis hacia La Paz. Llegamos a la Ceja justo para ver el Illimani con los últimos rayos de sol.







Nuestro último día lo pasamos en el Alto, antiguo barrio satélite que actualmente supera en habitantes a la propia ciudad de La Paz. Desde la Ceja admiramos el Nevado Illimani, aunque un poco nublado. Paseamos por un Mercado de Brujas muy auténtico, con variedad de animales disecados y amuletos en las distintas chiflerías, fetos de llama secando al sol y incensarios que arden en la noche. Después visitamos a unos amigos en el barrio de Río Seco donde estamos hasta media tarde. De regreso disfrutamos de unas vistas espléndidas del Illimani dominando la metrópolis paceña. Por empinadas calles bajamos hasta el centro. Ya sólo nos queda tiempo para ir a recoger las maletas antes de subir a un bus de regreso a Cochabamba.






Información práctica:
- truffi La Paz-Tiwanaku: 6 Bs. / 1h.
- ingreso Tiwanaku: 80 Bs. (10 Bs. nacional)

Isla del Sol

16 y 17 de marzo, 2008

A las 8 de la mañana bajamos a la playa para embarcarnos hacia la Isla del Sol. Dos horas de placentera navegación hasta Challapampa, parte norte de la isla. Una cholita nos acompaña hasta el Hostal Pachamama, una casita en la playa donde se puede escuchar el ruido de las olas y disfrutar de bellas vistas del lago. Dejamos las mochilas y nos unimos a los turistas que van de camino a las ruinas. Por el camino nos desviamos y bajando por un camino de cabra llegamos a una solitaria playita con un viejo embarcadero. Allí nos damos un buen baño en las frías aguas del Titicaca y comemos. Continuamos el camino y llegamos al extremo norte donde se hallan unos restos incas en los que destacan la Roca del Puma y la Chinkana. Por el camino que traviesa la isla de norte a sur llegamos a la parte más elevada, que supera los 4000 msnm, desde donde se tienen unas espléndidas vistas de la isla, el lago y la vecina Isla de la Luna. Después de intentar tocar la quena que compramos en el Valle de la Luna, regresamos al pueblo yendo campo a través. Jugamos a cacho tomando una cervecita mientras los colores del lago van cambiando con el atardecer.







A la mañana siguiente subimos de nuevo a la cresta de la isla para cruzar hasta Yumani, pueblo de la parte sur. La caminata nos lleva más de tres horas ya que vamos cargados con las mochilas. Comemos el habitual pan con plátano por el camino, donde encontramos varios niños que nos piden caramelos. Ya en el puerto esperamos a que venga la barca para regresar a Copacabana. Aprovechamos para subir una escalinata de época precolombina y también vemos como los originarios de la isla cargan a sus mulas con mercancías que llegan de tierra firme. Durante el regreso paramos a visitar el Palacio de Pilkokaina, en la misma isla. Ya en Copacabana, todavía tenemos tiempo y fuerzas para subir al Horca del Inca, donde disfrutamos de una magnífica puesta de sol después de una interesante explicación del lugar de un niño guía. Para variar vamos a cenar trucha a los chiringuitos de la orilla del lago y después a un concierto a uno de los varios pubs.







El lunes visitamos el Santuario de la Virgen de Copacabana, donde siempre hay alguna familia challando (haciendo ofrendas). Después volvemos a subir a la Horca del Inca, pero seguimos hasta arriba de todo del cerro para tener una mejor panorámica de la ciudad y el lago. De nuevo vamos a comer a los chiringuitos de la playa. Todavía tenemos tiempo de subir a medio camino del Calvario donde un yatiri está haciendo rituales. Recogemos las cosas y vamos a buscar un bus hacia La Paz. En el camino encontramos bloqueo y por eso llegamos muy tarde.








Información práctica:
- barca Copacabana-Isla del Sol: 25 Bs. ida y vuelta

- Hostal Pachamama en Isla del Sol: 15 Bs.
- ingreso ruinas Isla del Sol: 10 Bs.
- ingreso Palacio Pilkokaina: 5 Bs.



Copacabana

14 y 15 de marzo, 2008

Después de desayunar la habitual marraqueta con palta en el mercado, vamos hasta el cementerio, de donde salen las flotas hacia Copacabana.
Tres horas después y pasado el Estrecho de Tiquina (los buses pasan en barcazas y los pasajeros en lancha), llegamos a la ciudad a orillas del Lago Titicaca. Nos acomodamos en el Hostal Ambassador y vamos a comer una rica trucha. Aquí es un plato muy típico y la preparan de mil formas; por eso era el menú de casi todos los días. En la tarde compramos unas pasankallas (maíz tostado) para coger fuerzas y subimos al Calvario. Disfrutamos de unas esplendidas vistas del lago con la puesta del sol. Con ayuda de la linterna regresamos al pueblo.








Información práctica:
- bus La Paz-Copacabana: 10 Bs. / 3h.
- Hostal Ambassador en Copacabana: 60 Bs. habitación doble